Page 7 - 9781937503857_text.indd

Basic HTML Version

La revelación es siempre algo aterrador y difícil, en espe-
cial cuando se trata de la exposición del alma, de lo interno.
Siempre existe el temor que la gente no acepte lo tienes para
ofrecer, que se rían, que juzguen, o peor aún.
Lo que me impulsa a mí a revelar tanto, a todos, es el versí-
culo del Tratado Sanhedrin (4, 5), donde se indica: “. . . quien
salva una vida está considerado como si salvara un mundo
entero”.
Deseo aportar a la humanidad, deseo ayudar a la gente a
generar cambios. Deseo acercar a personas a Dios, y si el
ponerme yo al descubierto logra hacerlo, el temor y la dificul-
tad que ello conlleva merecen el riesgo.